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leve y horizontal la aurora crece como trinos para deslizarse por los entornados portones de rosados insólitos por grietas que ocultan imágenes y pasos y voces que fueron voces y gestos indispensables a toda suerte de acrobacias no sobra decir que hubo auroras diferentes en que casi era imposible despojarnos de tanta humedad en las mejillas y casi imposible -como ahora que lo digoevitar el estallido sordo de tanto palabrerío fútil y sin vigencia
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Poeta
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Deixei de procurar o sentido da vida... Parece-me que cada pessoa tem o seu sentido.
O que me dizem ao pé do ouvido, talvez não seja para ninguém mais escutar.
Talvez o meu sentido seja o de sonhar... E daí? O que é que há? A vida não precisa de sonhos?
Talvez o sentido daquele, seja o de prejudicar e o sentido do outro seja o de ganhar, de acumular...
Tem gente para roubar tem gente para trabalhar tem gente para mandar tem gente para obedecer tem gente para sofrer...
Tem gente para tudo, procurando o sentido da vida.
A.J. Cardiais imagem: google
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Poeta
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Vientre nuestro, oh Tierra, Madre Nuestra, que nos distes, vida, y velaste nuestro sueño.
Tanto amor, por ti, hemos sentido, no es pequeño.
Dulces los frutos que recibimos, de tu mano, que tal vez, tú, los pares con dolor, que son frutos que comemos, puros, limpios, y nos dan vida, legado a nosotros por ti, con mucho amor.
Sea tú nuestra Madre, Te reconocemos, como nuestra Madre, eres Tú nuestra Madre, que vida nos das, y vida nos quita, pero en tus brazos, lista, a recibirnos siempre.
Nuestro Padre, el Cielo, nuestro Tío el Viento, y todo por amor, y todo por nuestro contento.
Vientre nuestro que tú eres, oh, Tierra.
Vientre que nos recibes en tu seno.
Tu reino es nuestro, porque de ti venimos, y esta escrito, a ti regresaremos.
©Rafael Pérez Derechos Reservados
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Poeta
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No logro hipnotizarte, ausentando tu partida, no logro que te quedes, porque de ti no soy más que una huida. Te conocí en el momento más impreciso pero el más perfecto, y eso me dio la salida. No puedo darle nombre a un orgasmo, ni puedo asimilarte en mis años, no busco aprender, busco caminar de la mano. Quiero tenerte aquí casi todos los días, pero lo cierto es que atinaste en todos mis calendarios. Le encontré matices a mis evoluciones reflejados en ojos verdes. No es adueñarme es encontrarme. No es etiquetar, es dar seguridad.
No aspiro más de lo que tu cama me permite, no vuelo más de lo que tus alas me enseñan, no busco intoxicarme, conocerte fue una adicción. Y tenerte de cerca, de noches y risas, de sexo y melancolías, te me pones en la frente como la prioridad que tu no pedías
Me preguntas que esta en mi que esta en ti... La respuesta sería: no puedo enamorarme de mi mismo, por eso te busco.
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Poeta
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B.A.T.A.H.O.L.A.S...
En los lejos esconder de maremotos. La lluvia se agazapa en gotitas breves. Porque una sirena enfría las nieves del verano. Del sol desconocido de la penumbra barba. En la fragancia florida cien miradas.
¡Bataholas!. De la brisa. Que delata, cartones, las arenas, transparente. La serpiente expectante aristocrática culpa. Al verso qué dibuja poetas inexistentes. ¡Solo sueños de letras!.
¡Bataholas!. De quien hizo la vida miles de mortandades y ahora huye dulce. En la sed excelsa del madero insigne arcano fúnebre y patético. En el odio apasionado del volar girando cuadrados y rectángulos. En la tentativa que disminuye inhabitable lo incólume del vicio.
¡Bataholas!. Al interrogante enredando años ilustres de la roja opresión impía. En la desesperación incorrecta que muerde delirantes las arterias. Del torbellino donde las moscas dejan las tristes añoranzas grises. Por los sueños de los ingenuos lagos de confines inmortales cafés.
¡Bataholas!. Suspendidas de las sombras claras, con lo onírico, del financiar vano. La ingrata esperanza de las ventanas extintas, figuras del mirarse. En la memoria que se pierde en el prefacio mismo, obediente desgarro. ¡Por la discrepancia del calor y el fuego, con el impulso del encaje azul!.
¡Ya nada queda de ésto... Ni batas, ni holas, bateando olas!. En la luz nacida del agua libre el hielo viejo, forja un nuevo frío. Al mismo tiempo que al sueño visible del cincelar pared ruinosa. En el hotel de los espejos, hay aviones del arrebato al inclinarse. Por el arte de los años del papel rugoso, del temblar el falso enjambre.
¡No, ni holas, ni batas, solo ratas y hojalatas!. Por la inspiración de las paredes al hervir, profundo estéril fugitivo. Por los techos huérfanos hechos de verde cielo, hilachas de porcelana. A cada rato, en la selva de páramos y caravanas, pinceladas de grana. Para la cunas hechas del desamparo, naturales de plásticos dormires.
¡Bataholas del ejemplo, cobarde, abominable, de arrogancia falaz!. Con toda la técnica verbal de la ignorancia, infinita del hueco pecho. En la suela del lecho, un camino, de sangre jinete aterciopelado es. Por todo el tiempo imprevisible, las espumas, irrevocables del fracaso. Del zapato recorrer cada deseo. ¡Bataholas y bataholas!. Claras.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Já tentei falar de amor, sem estar amando... Mas as palavras perceberam que eu estava embromando.
E o que elas fizeram??? Foram se afastando... Deixando-me só.
Tentei levar adiante, porém não consegui. O texto está lá, esperando eu concluir.
AJ Cardiais
imagem: google
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Poeta
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Mariposa, alegre, te posas sobre la rosa, te meces en la hoja, que se mueve gozosa, y te vas, de momento, en el viento.
Mariposa, que quisiera ser rosa hoja, o hija del tiempo.
Mariposa, amante del viento, mari-rosa.
Mariposa, gozosa, en las flores te posas, en la luz, y en la rosa.
Mariposa, besante de los ramos, y amante, de las hojas, fuiste, naciste, una vez, de escombros, subiste a las rosas.
Mariposa, de alas frágiles, mariposa, de tiempo prestado, mariposa, de tiempo olvidado, mariposa de tiempo cortado, te amo.
Mariposa, de vida frágil, mariposa, de vida corta, mariposa, de vida rota, como la de nosotros, la de todos los humanos; la de todo lo que tocamos; la de todos los que amamos.
Escúchame, te llamo, Mariposa del viento, mariposa, hija del tiempo, tiempo innegable, que se lleva a los días, la vida, los recuerdos, el amor, y a la rosa.
©Rafael Pérez Derechos Reservados
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Poeta
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CANCIÓN DE LA VIDA PROFUNDA ___Porfirio Barba Jacob. Poeta Colombia. 1883-1942
CANCION DE LA VIDA PROFUNDA
Hay días en que somos tan móviles, tan móviles, como las leves briznas al viento y al azar...
Tal vez bajo otro cielo la Gloria nos sonría... La vida es clara, undívaga, y abierta como un mar...
Y hay días en que somos tan fértiles, tan fértiles, como en Abril el campo, que tiembla de pasión;
bajo el influjo próvido de espirituales lluvias, el alma está brotando florestas de ilusión.
Y hay días en que somos tan sórdidos, tan sórdidos, como la entraña obscura de obscuro pedernal;
la noche nos sorprende, con sus profusas lámparas, en rútilas monedas tasando el Bien y el Mal.
Y hay días en que somos tan plácidos, tan plácidos... -¡niñez en el crepúsculo! ¡lagunas de zafir!-
que un verso, un trino, un monte, un pájaro que cruza, ¡y hasta las propias penas! nos hacen sonreír...
Y hay días en que somos tan lúbricos, tan lúbricos, que nos depara en vano su carne la mujer; tras de ceñir un talle y acariciar un seno, la redondez de un fruto nos vuelve a estremecer.
Y hay días en que somos tan lúgubres, tan lúgubres, como en las noches lúgubres el llanto del pinar:
el alma gime entonces bajo el dolor del mundo, y acaso ni Dios mismo nos pueda consolar.
Mas hay también ¡oh Tierra! un día... un día... un día en que levamos anclas para jamás volver;
un día en que discurren vientos ineluctables... ¡Un día en que ya nadie nos puede retener!
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Poeta
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Cerco-me de poetas para criar um clima... Pena que todos eles já estão lá em cima.
Mesmo assim eles continuam incentivando aqui embaixo. Os poemas deles motivam os poemas que eu faço.
Por isso gosto de citá-los sempre que posso. Para que os poetas novos não escrevam “qualquer troço”.
Leiam os poetas antigos... Façam deles seus amigos. Porque, quando escreverem “um troço”, tenham certeza ao dizerem: Isto eu posso!
A.J. Cardiais imagem: google
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Poeta
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Solo, solitario, tan solo que no dejo de pensar en ti, la tristeza rodeándome, atrapando mis sentidos, llevándome hasta el abismo del que no puedo escapar. La soledad se posa en mis manos y padezco su incesante palpitar apegado a mi piel, sostengo el gemir lacerante de mis ojos sofocados de nostalgia, surca el silencio, cava en el alma sombras teñidas vierten el mar de desesperación. Sale impalpable la silueta, singular reverso avasallando la medida de tu ausencia, formas difusas señalan percance -el de mi corazón abrupto-, desalentado bamboleo en la oscuridad, oquedad profunda de mi existir adonde tu mal proceder sembró penumbras de faltas y de privación, y ahora vacío en el único lugar que con mi cabeza loca puedo perdurar… Solo, sintiéndome solo en la abnegación.
Julio Medina 12 de diciembre del 2012
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Poeta
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