Algunas veces, no medí las consecuencias de lo que paso, entre ella y yo, no hubo sinceridad.
Solo mentiras, que no debí decir, pero es un castigo que merezco, ahora vagaré solo, por toda la eternidad.
Un paso en falso tomé, ahora es mi tortura, el vivir en la penumbra, se lo que se siente.
La noche comenzó, la luna es mi único consuelo, ahora vivo en la soledad, por haberte dicho cosas sin querer, es mi castigo la soledad, solo eso y nada mas.
Un ángel sin alas apareció frente a mí, Pregunté por qué estaba ahí, Había perdido el camino para volver a casa, La luz del sol ya no lo iluminaba, Y con la oscuridad de la noche La soledad fue el reproche que lo forzó a buscarme, Me confundió con un ángel porque podía volar, Pero lo cierto es que al verme ni alas ni plumas pudo encontrar, Pregunté cómo podría ayudarle, Me miró a los ojos y me pidió que lo llevase, Cambió la llama de su mirada, Y dejó escapar una lágrima cristalizada, Con el alma congelada por su fría tristeza, Le dije que me era imposible tal empresa, Tiempo atrás el cielo se me había prohibido, Pero con gusto le dibujaría el camino, Aunque mis brazos perdieran su fuerza, Seguiría dibujando con firmeza, Aunque mis ojos perdieran su brillo, Le daría la ruta por escrito, Pasó algo de tiempo antes de que terminara, Cuando lo hice faltaba ya muy poco para el alba, Recibiendo lo último de la luz de la luna, Absorbiendo cada rayo de su reflejo en la laguna, Así fue como nos despedimos, Él tenía que seguir con su camino, Antes de marcharse me miró, Sin pensarlo un segundo me abrazó, Rompió cada muro que me rodeaba, Mientras mil sonrisas me dibujaba, Y se fue antes de que pudiese decir adiós si quiera, Voló hacía amanecer antes de que pudiese darme cuenta, Justo antes del amanecer de un nuevo día, Un día antes del nuevo año es que partía, Yo me quedé con otros tantos ángeles sin alas, Lágrimas brotaron y nos quedamos sin palabras, Pero en el abrazo de un hermano Y con el sol en lo más alto, Encontramos la luz de un nuevo camino, Todos nacemos para morir, es nuestro sino.
En total disyuntiva me tienes Quieres dejar lo que amas Por amar lo que amo Y subirte a mi barca Que cambia de rumbo Constante Cuando a buen puerto se acerca.
Yo no sé si es la vida O es Dios nuevamente que juega conmigo Llenando de flores mis ansias ya muertas En un laberinto del que no puedo salir Trayendo un camino Nunca antes andado Uno, que nunca pedí.
Quédate, si es lo quieres Tal vez eso sientes… ¿yo que puedo decir? Sólo que esperes el tiempo preciso Que florezcan las ramas De un árbol maduro, si nada se opone La miel de los frutos dulces y frescos Serán para ti.
Delalma 04/01/2013 12:25:51 p.m.
Tratando de escribir nuevamente algo leíble. CANCIÓN E.VAENGA - No voy a dejar que me pierda (usted)
Fué abogado, literato, político, y maestro de historia. Personaje importante en el desarrollo cultural del México de su época. Publicó ensayos, discursos, narraciones, poesía, historia entre otros muchos artículos de la vida nacional.
Tres Cruces
I Leónidas
Murieron, su deber quedó cumplido; Mas del paso del bárbaro monarca Guardaron las Termópilas la marca Clavando en una cruz al gran vencido.
Cadáver que bien pronto ha repartido A jirones el viento en la comarca Y en cuyo pecho roto por la Parca El águila del Etna hace su nido.
La sangre de Leónidas que gotea En la urna de bronce de la historia, A todo pueblo en lucho por su idea
Ungirá con el crisma de la gloria, Como a Esparta en el día de Platea Al compás del peal de la victoria.
II Espartaco
De los buitres festín los gladiadores Y harto de sangre el legionario, al frente De las enseñas tórnase impaciente A Roma, Craso, en pos de sus lictores.
De la matanza envuelto en los vapores Yace Espartaco de la cruz pendiente; Y es su can de combate solamente Testigo de sus últimos dolores.
Sobre aquella pasión callada y tierna Lenta cae la noche hora tras hora; Cuando la sombra por el mar se interna
Y el lampo matinallas cimas dora, La cruz se yergue oscura, pero eterna En el vago apoteosis de la aurora.
III Jesús
En la cruz del helénico guerrero La Patria , santo amor, nos ilumina; La libertad albea matutina Del tracio esclavo en el suplicio fiero.
Uno hay mayor del Gólgota el madero; Porque en el ser de paz que allí se inclina El alma en sus anhelos se adivina Que está crucificado en el hombre entero.
De esas tres hostias de una gran creencia, Sólo Jesús resucitó y alcanza Culto en la cruz, señal de su existencia.
Es que nos ha dejado su enseñanza, Un mundo de dolor en la conciencia Y en el cielo una sombra de esperanza.
Ela observa o cuidado que eu tenho, com a poesia... Para ela, tudo é porcaria. Para ela, isso não diz nada. Para ela, a poesia é uma estrada vazia, que não vai a nenhuma parte. Para ela, poesia não é arte.
Eu hem! Acordar de madrugada pra escrever umas porcarias que não valem nada! (Isso é ela, emburrada)
Coitadas das minhas poesias... Vão ter que aguentar caladas, pois não podemos provar nada.
Hubo una vez un pájaro que aunque vivió escondido tuvo un trino sorpresa y un porte acicalado, nunca quiso cuidar la dimensión del lado que a flor de un mal recuerdo, puso en rama de olvido.
El aire de sus alas aligeraba el nido en el límite azul de su propio reinado, casta de verdes hojas y la quietud del prado como principio apuesto para evitar el ruido.
De silencioso ocaso y un lejano horizonte como el quehacer del pájaro me acostumbré a la vida, aunque en sus primaveras ni fui clavel ni rosa.
y sé que no fue fácil que floreciera el monte pero la savia brota de la rama escondida, y es que la soledad es a veces hermosa.
El pájaro de mi corazón buscaba tu corazón. Por los bosques, por las calles. Por las noches, por los valles. El pájaro de mi vida buscaba tu amor. Por tus esquinas, por tus lados, por tus cielos. Buscaba tus besos, hacia tus labios, por tu boca, con recelo. El pájaro de mi corazón cantaba su canción de amor, la echaba al aire, como si llamándote. Por las ramas, entre las hojas, que bailaban, como si al tono de su canción. El pájaro de mi corazón, buscaba tu amor. Volaba lejos, estrella solitaria, buscando tu amor, hasta que llegué, a encontrarte. El pájaro de mi corazón, enamorado, ahora cantas, de noche y de día.