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CANCION DE AMOR ___Jaroslav Seifert ( República Checa ) 1901-1986.
Fué poeta y periodista, siguiendo la corriente Dadaísta creó el Poetismo. En la década de los sesenta se dedicó por completo al verso libre. Fué presidente de la unión de Escritores Checos desde 1968. Premio Nobel de Literatura 1984. Esta es versión de Clara Janés.
Canción de amor
Oigo lo que no oyen los demás, pies descalzos pisando terciopelo.
Suspiros bajo el sello de una carta, el estremecimiento de las cuerdas, cuando no vibran.
A veces, huyendo de la gente, veo lo que no ven los demás.
El amor, vestido con la risa que se oculta en las pestañas, cubriendo los ojos.
Cuando aún tiene copos de nieve en los bucles, veo florecer la rosa en el rosal.
Oí al amor partir cuando unos labios por primera vez rozaron los míos.
Quién, sin embargo, detendrá mi esperanza: ni siquiera el miedo al desengaño,
para que a tus rodillas no se ponga. La más hermosa suele estar loca.
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Poeta
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Perdidos são os momentos em que fico sozinho. Sou um peixe fora d'água, uma rosa sem espinho.
Sou o canto triste de um passarinho que, na gaiola, longe do ninho, morre aos poucos por estar sozinho.
Perdido, no meio de uma multidão... Rostos sofridos, frases à toa, corações feridos, mentes que voam...
Enquanto tudo se atrapalha, e contra um muro se estraçalha, o meu coração clama por um beijo em chama que acenda a fornalha da minha emoção.
A.J. Cardiais 16.08.1983 imagem: google
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Poeta
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Agotar es la palabra inagotable en mis diccionarios
Si voy por ahí estrenando ciudades o espacios al final de caminos desconocidos agotar quisiera hasta el último paisaje que no quede orilla sin puente recorrido ni vuelta de esquina sin recibir mi pregunta que cada árbol o cada semáforo o cada edificio penetre sus raíces en la memoria que las señales se recorran hasta perder su significado que se invada el rostro de los transeúntes hasta volverlo olvido
En el amor de todos los tiempos quisiera agotar beso y caricia que no quede milímetro de piel sin el descubrimiento del roce, que no quede milímetro de sensación sin el privilegio del júbilo Y en la piel y en el roce agotar las dimensiones del rayo que nos estremece deshojar calendarios infinitos hasta llegar al último día navegar hasta quedar extenuado en el aroma más íntimo del nombre superar el exceso de las obscenidades hacer del ajetreo una espiral que descienda hasta quedar en llama extinguida Agotar es la palabra inagotable en mis diccionarios.
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Poeta
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Obras: Pintura de Irene Gomis Galán (Guadalajara), (óleo sobre lienzo 100x81) y Poema de Juan A. Pellicer (Cartagena). Juntos han participado en la Exposición que con el nombre de “Manifiesto sostenible” ha tenido lugar durante este mes de Diciembre en la Sala Municipal de Exposiciones de Barakaldo/Giri Iraunkorra Arrasado por la ceguera que deja la belleza en su huida queda sin vida la hoja pegada a la rama que la llora; arrasado por la ceguera el tronco arranca de la tierra un quejido sin una lágrima, sin un reproche, solo y desnudo en pie sigue muriendo. La noche esconde tu tristeza en su negrura compasiva, y sigues en pie y solo soñando con tus prados y tus verdes, casa de trinos entre millones de escaleras imaginadas por el pintor que te vivió, que se mezclan buscando otro día y otro cielo, que te inventan vivo y no muerto. Será mañana que ya no estaré, que tu dolor dejará un recuerdo dibujado en tu tronco –bellísimo porte- sin cara ni cuerpo; será mañana que volverá el color pegado a tus hojas, tus ramas y tus prados; será mañana que no estaré, que junto a ti me sentirás brotando de la tierra buscando entre el silencio roto la música de la vida que había en ti. ©Jpellicer2012
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Poeta
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Vedada, como tocar algo en un museo Escondida, como ladrón silente en la noche Apasionada, cuando me entregaste tu deseo He hicimos de aquella tarde un derroche
Enigmática, con esos ojos picaros que te delatan Identidad doble, de súper heroína Fugaces, como tus besos que hoy se me escapan Y me urgen como adicto a la heroína
Prohibida, como a Eva la manzana Irresistible, como otra copa de vino Indomable, cuando te tuve en la cama Y me mostraste del paraíso lo divino
Extrema, sin vacilar sin miedo a nada Aguerrida, aunque parezcas de cristal fino Acariciadle, mis dedos me llaman Y como llama ardiente me consumí en tus quejidos
Eres pecado, hecho carne Peligrosa, como bajar sin frenos un camino Combustible, que con mi flama ignita y sin control arde No puedo esperar a estar otra noche contigo
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Poeta
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Apología Siniestra
Por esa fugacidad de las sombras. En la orgiástica desidia crece yerto. Clavando al mar un ciprés ebrio ya. ¡Del tiempo perplejo mil cenizas hoy!. Entre la revista oblicuo al pensar vano. La resonancia del eco insalubre llanto. Por inclinarse al capricho repentino. Un caparazón su diario intimar luctuoso. Del pasado singular anticipación mortal.
¡Más nocivo qué equivocación siniestra!.
Con el hálito de carne y dramaturgia. Dejó reventando al corazón de fuego. La delicadeza irracional. La voz qué impone gris. La reunión de la termitas. E inconcluso al tiempo intenta burlar. Alejando la ley de toda mano humana. La maligna indiferencia electrizante. Con el ritmo maquinal del desencanto.
¡Apología del espejismo diestra!.
Al situar en lo previsto la nada escrita. Con el hipnótico bisturí de los vahídos. Del revelar al espacio caliente al hielo. ¡Con la garantía del olvido verde!. Sueña. La corriente clara y luminosa noche roja. Hoja del salto una fisura del cielo mismo. ¡Con amarga destrucción de la conciencia!. Al sacudir la esperanza de la visión yerta. Entre cada Caos haciendo falta más.
¡Siniestra desaparición incurable!.
Llagosas, tétricas, la tierra desentraña. El mismo plástico parodiar del sapo. Del verso torturar lo estremecido. Al vértigo elemental del ribete fino. Un auténtico seccionar la inminencia. Al vincular inerte al hombre al hambre. Al trayecto difícil de la retina alambrada. ¡Dónde vibra cercano el distanciarse!. Con la sucesión de la tragedia dentro.
¡Siniestra desnudez, apología del desconsuelo!.
Cultivó las plantas del nervioso instante. Ebrio el hecho de la opinión remota. Demencia oblicua de la cavilación dureza. Al meditar veloz la incertidumbre podrido. En la mezcla de los pliegues bifurcados. Cuánto alumbró su cerebro flaqueza infame. ¡Aquéllo sin término de la digital estrofa!. Al vapor de las inabarcables ausencias. ¡Vive!...En la guarida de calaveras blindadas.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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LA POESIA TERMINÓ CONMIGO ___Nicanor Parra (Chile) Nacido 1914.
La Poesía Terminó Conmigo
Yo no digo que ponga fin a nada no me hago ilusiones al respecto yo quería seguir poetizando pero se terminó la inspiración. La poesía se ha portado bien yo me he portado horriblemente mal.
Qué gano con decir yo me he portado bien la poesía se ha portado mal cuando saben que yo soy el culpable.
¡Está bien que me pase por imbécil!
La poesía se ha portado bien yo me he portado horriblemente mal la poesía terminó conmigo.
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Poeta
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El gancho del cortijo con la mirada obscena de polizón de marras grabado en calendarios. El latigazo en versos que exuda escapularios con la mudez de un zafio sirviéndose la cena.
El beso apasionado de aquel que te condena. El peripuesto antojo que nada en solitarios. La brújula pendiente de cuerpos centenarios a la parsimoniosa sesión de un alma en pena.
El reciclaje impuesto sin ley ni compromiso de estilizados humos y estilizada facha. Un campo que desvela a media luz su ocaso.
La voz de un pesimista mediada sin aviso, o del que izó proverbios mientras blandía el hacha, que por variar no importa, la vida es un fracaso.
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Poeta
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¿En que lugar de la tierra, en que parte del mundo, podría mi corazón, vivir sin el tuyo?
¿Donde quisiera vivir yo si tú no te encuentras? En ningún lugar, en ningún lugar, que ha recibirnos a los dos, no se prestas.
Yo no podría vivir entre árboles, entre nubes, sin tu mirada.
No podría vivir sin ti sobre la tierra, ni en el fondo del mar, bajo las aguas.
Mujeres que viven junto al precipicio, como las sirenas, me cantan. Yo no oigo su ruido, no presto atención, no me doy por aludido.
No escucho cuando otra voz, dice mi nombre, y no es tu voz.
Ni tengo sed de besar, ni recibir besos, de labios que no son los tuyos.
Cuando estoy lejos de ti, oigo la voz de tu amor, la voz de tu corazón, que me llamas.
Para ti baja el amor como miel de mi costado. del lado en que esta mi corazón.
©Rafael Pérez Derechos Reservados
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Poeta
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Se coló inquieta y viajera, con ojos de luz y halos verdes de hierba o pasto o ausencia, en mis rincones vagabundos, bohemios. Nos precipitamos a la noche y al tiempo le regalamos los minutos desalojando cada parte de nuestra sombra. Se fue y yo queriendola, regresó y ella queriéndome, crea sonrisas en cada estatua de todas mis vidas pasadas. Preguntándole voy y escuchándome va, con velocidad de gotero nos repartimos los besos, yo haciéndole reír, ella haciéndome volar. Me pide a gritos con la mirada, mientras acurruca a mi lado su sueño, su desvelo, su sábana y su frío.
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Poeta
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